Lifestyle

Así es como Suecia se ha convertido en un modelo de reciclaje a seguir

reciclaje Suecia: modelo a seguir economía circular

Estas son las medidas que adoptó Suecia, referente del reciclaje, y que debemos imitar para tener un país más sostenible

Los países nórdicos son sinónimo de progreso, especialmente en lo que tiene que ver con el medioambiente, su mayor tesoro, aunque no el único. Y es esto lo que coloca a Suecia referente del reciclaje y como modelo a seguir por España. ¿Por qué? Debido a que nuestra economía y patrimonio se parece más de lo que pensamos.

Incineración frente a montañas de basura

En España dependemos de los combustibles fósiles. Además, debemos importarlos, lo que genera un déficit comercial exorbitante. Mientras tanto, somos el país europeo con más horas de sol, unas condiciones ideales para valernos de este, además de la energía eólica y de un exceso de basura que es ya un problema. Y es que ni hogares ni empresas reciclan siquiera la mitad de lo que estipula Europa.

Datos que contrastan con los de Suecia y su 99% de residuos reciclados. Pese a ello, necesita basura de otros países para poder brindar electricidad a algunas ciudades. Es por ello que importa 700.000 toneladas basura procedente de países como Reino Unido o Italia, cuya selección de desechos es notable, y recibe dinero por ello. En torno a unas 35 libras (casi 40 euros) por tonelada de basura. Modelo que también sostiene Noruega.

Estos cúmulos de desechos contaminan el suelo, el agua, el aire y acaban con la flora y la fauna. ¿Cómo lo solucionó Suecia? Tras la crisis del crudo de 1977 optó por incinerar la basura, como Estados Unidos. La diferencia es que el país nórdico redujo la contaminación, la lluvia ácida y problemas derivados. Si bien, en cómputo global, sus datos son similares a los de hace 40 años debido principalmente al turismo.

Reciclaje casi perfecto

Esta reducción de emisiones fue posible debido a una perfecta separación de envases. Aunque esto tiene truco. El plástico, que según las autoridades se recicla en un 95%, en realidad se incinera el 75%. El 25% restante se que ha  se exporta a China hasta ahora. Si bien, el país asiático ha puesto el freno a esto por su problema con los residuos.

De esta manera, el plástico, así como los desechos orgánicos, se incineran en sus 32 plantas energéticas para calentar en invierno. Este proceso trata de utilizar el vapor de agua para mover las turbinas que proporcionarán electricidad a hogares, a negocios y hasta al transporte público. Los residuos quemados se entierran, mientras que el resto de desechos se reutiliza o se convierte en compost o abono para cultivos.

Tal es el éxito, que incluso es la base del biodiésel de los autobuses y camiones. Vehículos ruidosos que con este combustible destacan por el silencio de sus motores. Lo que ayuda a reducir la contaminación acústica.

Energía renovables

Más del 60% de la generación de electricidad en Suecia procede de fuentes renovables. Además de incinerar basura, Suecia está a la vanguardia de la energía solar y eólica. Incluso llegó a disputarse con España la entrada en el mercado mexicano durante el sexenio de Peña Nieto. Un éxito que ha hecho que la energía eólica gane en peso a la nuclear.

En cuanto a la energía solar, mientras que en España se ha entorpecido el autoconsumo, el gobierno sueco ha incentivado este tipo de abastecimiento. Esto supone que no solo los hogares puedan beneficiarse de la energía limpia, sino que vehículos como coches eléctricos pueden depender de esta.

Estímulos positivos

Tal es el apoyo del Estado a los suecos, que el 95% se plantea no volver a los modelos de gasolina. No en vano, el gobierno puede llegar a subvencionar hasta un 20% de la adquisición de vehículos eléctricos. A esto hay que sumarle el Uniti One. Un coche eléctrico fabricado en el país escandinavo a un precio asequible: 15.000 o 20.000 euros según el equipo. Disponible para reservar desde finales de la semana pasada.

Además, Suecia subvenciona el 25% de cada E-bike vendida, para los que buscan otra alternativa al transporte en las ciudades. Estímulos positivos que se unen a otros vistos en Suiza o Alemania. Ideas igualmente válidas durante el proceso de concienciación del reciclaje.

Desde un pago extra por botellas y envases que posteriormente se reintegran una vez devueltos al comercio o descuentos para próximas compras por reciclar correctamente, hasta trueques por comida en algunos establecimientos son algunas de las acciones llevadas a cabo. Especialmente en una legislación que no contempla la sanción por no reciclar correctamente.

De esta manera, no es de extrañar ver a Suecia como referente del reciclaje. No solo se debe a la concienciación de su población, que es una gran factor, sino al intento por parte del Estado y por el resto de la Economía de preservar su legado natural, al tiempo que reducen la huella de carbono, el impacto medioambiental y fortalecen sus balances comerciales y estatales gracias a la Economía Circular y a estímulos positivos.

Juan Pedro de Frutos

Juan Pedro de Frutos

Licenciado en Periodismo y Economía, Juan Pedro lleva más de un lustro especializado en el deporte, la vida activa y el ocio. En su prolífica carrera profesional ha estado en multitud de puestos de responsabilidad como director de comunicación y de una revista digital; a la par de su rol como presentador de programas de tv, locutor y redactor.

Deja un comentario