Salud

Aire acondicionado: precauciones y buen uso del aire frío

Precauciones a tener en cuenta al usar aire acondicionado en verano

Estas son las precauciones a tener en cuenta al usar aire acondicionado en verano para cuidar tu salud

El calor es uno de los grandes caballos de batalla durante el verano. No solo durante el día, también a la hora de dormir. Toda una escuela de calor. Es por ello que los ventiladores y otros equipos de frío —las neveras no cuentan— se convertirán en nuestro mayor aliado; pero no por ello debemos obviar ciertas precauciones a tener en cuenta al usar aire acondicionado en verano.

El aire acondicionado es, sin duda, el aparato que más tiempo tendremos encendido en casa, en el supuesto de contar con uno; aunque con las reservas propias de quien espera una factura alta en periodo estival. Para ahorrarnos sudar la gota gorda, conviene contar con equipos eficientes, de A+ en adelante, pues son los únicos que a la larga nos permitirán ahorrar a fin de mes y a lo que a disgustos se refiere.

De hecho, un mal uso de estos equipos nos empuja, irremediablemente, a una faringitis o procesos bronquiales, en los supuestos más leves. La culpa la tiene ese contraste entre el frío y el calor que nos descompensa.

Precauciones a tener en cuenta al usar aire acondicionado en verano

No dormir con el aire acondicionado a toda potencia

Echar una cabezadita hasta que salga el sol a veces nos puede salir caro. Y es que un equipo de frío que apunta a toda potencia a nuestro cuerpo, que está en reposos y reduce su temperatura, es ideal para enfermarse. ¿Se puede dormir bien con aire acondicionado? Sí, pero con sentido común.

El chorro no debe darnos de lleno y la temperatura ha de suavizarse, al igual que elegir el modo nocturno para ahorrar energía y contribuir a ese ciclo de enfriamiento automático. También es deseable temporizar el apagado, para que en las horas de menor calor —por debajo del umbral del sueño— el equipo se apague automáticamente.

Limpiar los filtros

La legionella está al acecho. Y no, no se trata de ninguna comida italiana, sino de una bacteria que nos puede dejar inactivos por varios días. Por eso es fundamental limpiar los filtros con periodicidad bimensual. Hay muchos que podemos hasta meterlos en el lavavajillas.

Nada de chorros directos

A veces tenemos la tentación de ponernos justo bajo el aire acondicionado; pero no es lo más sensato, máxime si acabamos de llegar de la calle y la acera se derretía a nuestros pies. En estas situaciones, lo mejor es que el frío se vaya repartiendo por la estancia, y que disfrutemos poco a poco de la bajada de temperatura. Así también evitaremos dolores de garganta.

Atención con la humedad y la hidratación

Los equipos de aire acondicionado resecan el ambiente. Algo que es beneficioso en climas muy húmedos; pero nada bueno para los secos. Es por ello que hidratarse correctamente, aunque la sensación de sed y de calor hayan disminuido, es esencial.

También es recomendable tener algún cuenco con agua en la habitación para que la humedad del ambiente crezca un poco en aquellos lugares que lo precisen.

Y si aun así no es posible controlar todo esto por encontrarnos en un ambiente de trabajo, no olvides llevar ropa que te permita abrigarte, indicar si el olor está ligeramente viciado y evitar exponerse a los cambios bruscos de temperatura. Todo ello conseguirá que nuestra salud y bienestar no se resientan gracias a las precauciones a tener en cuenta al usar aire acondicionado en verano.

Marta Asis

Marta Asis

Marta es nuestra editora más apasionada. Deportista desde muy niña, ha cultivado siempre tanto el cuerpo como la mente, buscando su felicidad a través de una vida saludable. Positiva por naturaleza, disfruta cada minuto de su vida e intenta contagiar su energía a los demás.

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